"La vida es abierta por naturaleza, aun en quienes la barrera que han
levantado en torno a lo propio pareciera ser más oscura que una
mazmorra. El latido de la vida exige un intersticio, apenas el espacio
que necesita un latido para seguir viviendo, y a través de él puede
colarse la plenitud de un encuentro, como las grandes mareas pueden
filtrarse aun en las represas más fortificadas. O una enfermedad puede
ser la apertura, o el desborde de un milagro cualquiera de la vida:
una persona que nos ame a pesar de nuestra cerrazón como una gota que
golpeara incesantemente contra los altos muros. Y entonces la persona
que estaba más sola y cerrada puede ser ella misma la más capacitada
por haber sido la que soportó largo tiempo esa grave carencia."
Ernesto Sábato.